Cuando se trata de placer (dopamina) la repetición de este acto va recableando el sistema de recompensa de tu cerebro hasta que el "aprende" que así es que el obtiene esa espectacular dosis de dopamina y obviamente te va a pedir más y más.
Es un hueco en el que te vas a ver cada vez más y más sumergido hasta que sintas que tocaste fondo (en mi caso porque destruí todo lo que me rodeaba, personas que amaba, lo que había construido en años de matrimonio yo ahí toqué fondo porque ves el dolor de quien no hizo nada para merecer ese daño pero aun así se lo hiciste por esa busqueda tuya de placer sin fin)
Terapia es la respuesta, cuando sintás que tu cerebro no tiene mas excusas culas que darte para que sigas ahí metido tirate a terapia con un psicologo, ahí vas a aprender a contenerte y redireccionar esa busqueda tan brutal. (estoy aqui porque me gustan las reseñas y estas en especial son el reflejo de quien alguna vez fui y es brutal verlas)