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Mia 3046006786 por Zarkares

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Zarkares

Parroquiano
Puntaje
30
Titulo personalizado

Del ‘Valer la pena cada centavo’ al ‘Arrepentirme por cada centavo’

NOMBRE: — Mia

LINK:
NÚMERO: — 3046006786

TARIFA: — 180K Hora / 150K Media Hora
ADICIONALES: Oral al natural 100K / Besos Apasionados 50K
TOTAL DEL SERVICIO: 180K + 50K = 230K

EDAD: — 19 Años

LUGAR: — Calle 27 A #80-68 al frente de Palmar de Mayorca

CARA: — 7/10

CUERPO: — 8/10

Primera con la que estoy que tiene perforado los pezones. Las nalgas no están nada mal. Los senos esta muy bien del tamaño perfecto para apretar (Pelotas Antiestres). Algo de pancita pero no se nota en el encuentro.

SERVICIO:

¿Cómo empezamos?​

Como saben por mi anterior reseña, ya había estado en este lugar y la experiencia había sido bastante sorprendente con Lulu. La segunda vez que fui, por temas de logística jajaja, fui con mi compañero: él escogió a Lulu y yo escogí a Lupe. La experiencia volvió a ser muy buena; valió cada maldito centavo.

Con dos buenas experiencias encima, probablemente el error esta vez fue mío: la expectativa me ganó.

Por eso cuadré con unos panas, Max y Ange, para ir y que ellos pudieran experimentar algo parecido a lo que yo había vivido. Sin embargo, al final la experiencia fue completamente diferente.

El comienzo ya daba señales

Habíamos quedado en llegar a las 4:30, pero terminamos llegando alrededor de las 4:45. El problema no fue tanto la demora, sino que nos dejaron esperando y, durante un buen rato, no recibimos respuesta.

Ya estábamos prácticamente decididos a irnos para otro lugar. Primera señal de que, tal vez, hoy simplemente no era el día.

Nos parchamos en una esquina a decidir para dónde coger, pero Max ya les había escrito nuevamente para preguntar qué había pasado. Curiosamente, a él sí le respondieron —el mas chatarra pues jajajaja— y nos dijeron que todas estaban ocupadas, pero que si les dábamos un tiempo de espera podían recibirnos.

Decidimos esperar.

Entre las disponibles estaba Lulu, precisamente con quien había tenido mi primera experiencia en este mundo. Así que, en lugar de irnos para otro sitio, decidimos quedarnos. Incluso preferí no reservar a Lulu, porque quería que mis panas vivieran la experiencia tal como yo la había vivido la primera vez.

LA EXPERIENCIA ANTERIOR:

Al llegar, el saludo fue bastante amable y cálido. Ese tipo de recibimiento que de entrada te quita el temor de pensar: “Bueno, aquí me van a robar jajajaja”.
Pasamos a otro cuarto que estaba bien organizado, olía bastante bien, era fresco y tenía un ambiente agradable para esperar la presentación de las chicas.
Además, nos dieron una nucita de regalo. Algo es algo jajajaja. Y bueno... uno inmediatamente empieza a imaginar las posibilidades.

CONTINUAMOS

Hasta ahí, todo bien.

Yo incluso venía hablándoles a los muchachos sobre mi experiencia anterior y diciéndoles que tenían que vivirla. Básicamente estaba presumiéndole a Ange, porque él ya había tenido algunas experiencias bastante malas jajajaja.

Después de esperar unos minutos —que pasamos parchados en un local— finalmente llegó el momento de conocer cómo estaba la cosa.

La primera decepción

Al llegar, el saludo fue completamente normal, pero esta vez no nos hicieron pasar a la habitación donde anteriormente nos habían recibido. La presentación fue directamente en la sala, prácticamente al lado de la salida.

Y para rematar...

Lulu no estaba.

HÁGAME EL FAVOR.

Ya que estábamos ahí, ¿para qué irnos para otro lado? jajajaja. Entre una excusa y otra terminamos convenciéndonos de quedarnos y vivir la experiencia.

Viéndolo en retrospectiva, probablemente nos hubiera ido mejor haciendo caso a la primera señal y yéndonos para otro lugar, como Musa Erótica.

También cambió el servicio

Más allá del recibimiento y la presentación, también noté un cambio importante en lo que incluía el servicio.
Anteriormente eran dos encuentros; ahora era uno solo de 50 minutos (Ya hablando un poco se podian 2 de 25 minutos, jmmmmm).
Y aquí tengo una crítica personal: no entiendo mucho la lógica de estructurarlo de esa manera.

Cada persona tiene un ritmo diferente. Hay quienes pueden terminar rápidamente y otros que necesitan bastante más tiempo. Incluso alguien puede terminar en pocos minutos y después necesitar tiempo para recuperarse. Entonces, establecer rígidamente que el encuentro dura 50 minutos puede hacer que el cliente termine pagando por un tiempo que finalmente no disfruta.

Yo, personalmente, soy de los que intenta aprovechar toda la hora cuando la paga. Precisamente por eso, si el encuentro termina mucho antes, queda la sensación de haber perdido una parte importante del servicio.

Y aclaro algo: no estoy diciendo que uno pueda controlar completamente cuándo termina. Eso depende de cada persona y de la situación. Mi punto es simplemente que, si se está pagando por un tiempo determinado, uno espera que la experiencia permita disfrutarlo de principio a fin.

En este caso, incluso antes de llegar a los 30 minutos yo ya estaba pensando en irme.

Y los $230.000 pesan.

Para algunos puede ser menuda, pero para mí no lo es. Mucho menos cuando ya he conocido otros servicios que, por un precio similar o incluso inferior, actualmente considero mejores.

El encuentro

En cuanto al encuentro, hubo cosas buenas.
Los besos estuvieron ricos y el oral fue bastante bueno, algo que precisamente había sido uno de los puntos débiles de Lulu en mi primera reseña.
Pero también hubo varios aspectos que me dejaron bastante inconforme.

Sentí que la interacción era poco recíproca. Yo terminé quitándole toda la ropa, mientras que por su parte prácticamente no hubo iniciativa para ayudarme a quitarme la mía ni para hacerme sentir que estaba participando activamente en el encuentro.

Además, hubo un comportamiento que para mí fue particularmente incómodo: el celular.
En diferentes momentos terminó pendiente del teléfono. Incluso llegó a utilizarlo mientras ella estaba encima de mi.
Eso, sinceramente, corta completamente el ambiente.
Una cosa es que alguien tenga un día complicado, esté cansada o simplemente no se encuentre en su mejor momento. Eso lo puedo entender. De hecho, durante el encuentro se notaba que probablemente había tenido un día pesado y estaba bastante cansada.
Pero precisamente por eso me pregunto: si sabes que no estás en condiciones de dar un buen servicio, ¿vale la pena seguir trabajando ese día?

Porque al final el cliente está pagando precisamente por recibir una experiencia.
También hubo momentos en los que sentí poca disposición física. Ella misma parecía estar adolorida y cansada, y eso terminó influyendo bastante en el encuentro.

En resumen, el celular apareció varias veces, la energía era bastante baja y yo sentía que la otra persona estaba simplemente esperando que terminara el tiempo.
Y ahí está la gran diferencia con mis experiencias anteriores.
Con Lulu, incluso si había aspectos que podían mejorar, la experiencia general me había dejado pensando: “esto valió la pena y volvería”.
Esta vez no.

El remate

Y como si faltara algo para cerrar la historia...
Salgo y me encuentro a Ange en la sala, todavía más aburrido que yo.

El hombre ya había salido.

Y Lulu estaba ahí.

HÁGAMEEEEE EL FAVOR. JAJAJAJAJA.

Después de toda la espera, de decidir quedarnos precisamente esperando una experiencia parecida a la anterior y de tener la expectativa tan alta, terminar encontrándonos a Lulu después de que Ange ya había terminado fue prácticamente el remate perfecto para una experiencia que, desde el principio, parecía decirnos que ese día no era.

CONCLUSION: —​

No considero que haya sido una experiencia terrible en todos los sentidos. Hubo aspectos positivos y el trato inicial fue bastante bueno. Sin embargo, para mí el problema estuvo en la relación entre lo que pagué y la experiencia que recibí.

Al final, más allá del precio, uno espera recibir una experiencia acorde con lo que está pagando: sentirse atendido, disfrutar el encuentro y salir pensando que realmente valió la pena.

En esta ocasión no tuve esa sensación.
Y probablemente el mayor error fue comparar esta experiencia con las dos anteriores, porque aquellas habían dejado la vara bastante alta.
Así que, si me preguntan si repetiría, por ahora no.

Tal vez simplemente fue un mal día, una mala combinación de circunstancias o una experiencia que no salió como esperaba. Pero al final, uno reseña lo que vivió, y esta vez la experiencia sencillamente no estuvo a la altura de las anteriores.


MIA
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LULU
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Rostro
3,00 estrella(s)
Cuerpo
4,00 estrella(s)
Actitud
1,00 estrella(s)
Oral
4,00 estrella(s)
Desempeño Sexual
1,00 estrella(s)
Besos
Besos apasionados
¿Recomienda?
No, descartada
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TARIFA: — 180K Hora / 150K Media Hora
ADICIONALES: Oral al natural 100K / Besos Apasionados 50K
TOTAL DEL SERVICIO: 180K + 50K = 230K

EDAD: — 19 Años

LUGAR: — Calle 27 A #80-68 al frente de Palmar de Mayorca

CARA: — 7/10

CUERPO: — 8/10

Primera con la que estoy que tiene perforado los pezones. Las nalgas no están nada mal. Los senos esta muy bien del tamaño perfecto para apretar (Pelotas Antiestres). Algo de pancita pero no se nota en el encuentro.

SERVICIO:

¿Cómo empezamos?​

Como saben por mi anterior reseña, ya había estado en este lugar y la experiencia había sido bastante sorprendente con Lulu. La segunda vez que fui, por temas de logística jajaja, fui con mi compañero: él escogió a Lulu y yo escogí a Lupe. La experiencia volvió a ser muy buena; valió cada maldito centavo.

Con dos buenas experiencias encima, probablemente el error esta vez fue mío: la expectativa me ganó.

Por eso cuadré con unos panas, Max y Ange, para ir y que ellos pudieran experimentar algo parecido a lo que yo había vivido. Sin embargo, al final la experiencia fue completamente diferente.

El comienzo ya daba señales

Habíamos quedado en llegar a las 4:30, pero terminamos llegando alrededor de las 4:45. El problema no fue tanto la demora, sino que nos dejaron esperando y, durante un buen rato, no recibimos respuesta.

Ya estábamos prácticamente decididos a irnos para otro lugar. Primera señal de que, tal vez, hoy simplemente no era el día.

Nos parchamos en una esquina a decidir para dónde coger, pero Max ya les había escrito nuevamente para preguntar qué había pasado. Curiosamente, a él sí le respondieron —el mas chatarra pues jajajaja— y nos dijeron que todas estaban ocupadas, pero que si les dábamos un tiempo de espera podían recibirnos.

Decidimos esperar.

Entre las disponibles estaba Lulu, precisamente con quien había tenido mi primera experiencia en este mundo. Así que, en lugar de irnos para otro sitio, decidimos quedarnos. Incluso preferí no reservar a Lulu, porque quería que mis panas vivieran la experiencia tal como yo la había vivido la primera vez.

LA EXPERIENCIA ANTERIOR:

Al llegar, el saludo fue bastante amable y cálido. Ese tipo de recibimiento que de entrada te quita el temor de pensar: “Bueno, aquí me van a robar jajajaja”.
Pasamos a otro cuarto que estaba bien organizado, olía bastante bien, era fresco y tenía un ambiente agradable para esperar la presentación de las chicas.
Además, nos dieron una nucita de regalo. Algo es algo jajajaja. Y bueno... uno inmediatamente empieza a imaginar las posibilidades.

CONTINUAMOS

Hasta ahí, todo bien.

Yo incluso venía hablándoles a los muchachos sobre mi experiencia anterior y diciéndoles que tenían que vivirla. Básicamente estaba presumiéndole a Ange, porque él ya había tenido algunas experiencias bastante malas jajajaja.

Después de esperar unos minutos —que pasamos parchados en un local— finalmente llegó el momento de conocer cómo estaba la cosa.

La primera decepción

Al llegar, el saludo fue completamente normal, pero esta vez no nos hicieron pasar a la habitación donde anteriormente nos habían recibido. La presentación fue directamente en la sala, prácticamente al lado de la salida.

Y para rematar...

Lulu no estaba.

HÁGAME EL FAVOR.

Ya que estábamos ahí, ¿para qué irnos para otro lado? jajajaja. Entre una excusa y otra terminamos convenciéndonos de quedarnos y vivir la experiencia.

Viéndolo en retrospectiva, probablemente nos hubiera ido mejor haciendo caso a la primera señal y yéndonos para otro lugar, como Musa Erótica.

También cambió el servicio

Más allá del recibimiento y la presentación, también noté un cambio importante en lo que incluía el servicio.
Anteriormente eran dos encuentros; ahora era uno solo de 50 minutos (Ya hablando un poco se podian 2 de 25 minutos, jmmmmm).
Y aquí tengo una crítica personal: no entiendo mucho la lógica de estructurarlo de esa manera.

Cada persona tiene un ritmo diferente. Hay quienes pueden terminar rápidamente y otros que necesitan bastante más tiempo. Incluso alguien puede terminar en pocos minutos y después necesitar tiempo para recuperarse. Entonces, establecer rígidamente que el encuentro dura 50 minutos puede hacer que el cliente termine pagando por un tiempo que finalmente no disfruta.

Yo, personalmente, soy de los que intenta aprovechar toda la hora cuando la paga. Precisamente por eso, si el encuentro termina mucho antes, queda la sensación de haber perdido una parte importante del servicio.

Y aclaro algo: no estoy diciendo que uno pueda controlar completamente cuándo termina. Eso depende de cada persona y de la situación. Mi punto es simplemente que, si se está pagando por un tiempo determinado, uno espera que la experiencia permita disfrutarlo de principio a fin.

En este caso, incluso antes de llegar a los 30 minutos yo ya estaba pensando en irme.

Y los $230.000 pesan.

Para algunos puede ser menuda, pero para mí no lo es. Mucho menos cuando ya he conocido otros servicios que, por un precio similar o incluso inferior, actualmente considero mejores.

El encuentro

En cuanto al encuentro, hubo cosas buenas.
Los besos estuvieron ricos y el oral fue bastante bueno, algo que precisamente había sido uno de los puntos débiles de Lulu en mi primera reseña.
Pero también hubo varios aspectos que me dejaron bastante inconforme.

Sentí que la interacción era poco recíproca. Yo terminé quitándole toda la ropa, mientras que por su parte prácticamente no hubo iniciativa para ayudarme a quitarme la mía ni para hacerme sentir que estaba participando activamente en el encuentro.

Además, hubo un comportamiento que para mí fue particularmente incómodo: el celular.
En diferentes momentos terminó pendiente del teléfono. Incluso llegó a utilizarlo mientras ella estaba encima de mi.
Eso, sinceramente, corta completamente el ambiente.
Una cosa es que alguien tenga un día complicado, esté cansada o simplemente no se encuentre en su mejor momento. Eso lo puedo entender. De hecho, durante el encuentro se notaba que probablemente había tenido un día pesado y estaba bastante cansada.
Pero precisamente por eso me pregunto: si sabes que no estás en condiciones de dar un buen servicio, ¿vale la pena seguir trabajando ese día?

Porque al final el cliente está pagando precisamente por recibir una experiencia.
También hubo momentos en los que sentí poca disposición física. Ella misma parecía estar adolorida y cansada, y eso terminó influyendo bastante en el encuentro.

En resumen, el celular apareció varias veces, la energía era bastante baja y yo sentía que la otra persona estaba simplemente esperando que terminara el tiempo.
Y ahí está la gran diferencia con mis experiencias anteriores.
Con Lulu, incluso si había aspectos que podían mejorar, la experiencia general me había dejado pensando: “esto valió la pena y volvería”.
Esta vez no.

El remate

Y como si faltara algo para cerrar la historia...
Salgo y me encuentro a Ange en la sala, todavía más aburrido que yo.

El hombre ya había salido.

Y Lulu estaba ahí.

HÁGAMEEEEE EL FAVOR. JAJAJAJAJA.

Después de toda la espera, de decidir quedarnos precisamente esperando una experiencia parecida a la anterior y de tener la expectativa tan alta, terminar encontrándonos a Lulu después de que Ange ya había terminado fue prácticamente el remate perfecto para una experiencia que, desde el principio, parecía decirnos que ese día no era.

CONCLUSION: —​

No considero que haya sido una experiencia terrible en todos los sentidos. Hubo aspectos positivos y el trato inicial fue bastante bueno. Sin embargo, para mí el problema estuvo en la relación entre lo que pagué y la experiencia que recibí.

Al final, más allá del precio, uno espera recibir una experiencia acorde con lo que está pagando: sentirse atendido, disfrutar el encuentro y salir pensando que realmente valió la pena.

En esta ocasión no tuve esa sensación.
Y probablemente el mayor error fue comparar esta experiencia con las dos anteriores, porque aquellas habían dejado la vara bastante alta.
Así que, si me preguntan si repetiría, por ahora no.

Tal vez simplemente fue un mal día, una mala combinación de circunstancias o una experiencia que no salió como esperaba. Pero al final, uno reseña lo que vivió, y esta vez la experiencia sencillamente no estuvo a la altura de las anteriores.
Lo siento, Patrick. Disfruté leyendo tu reseña, que estaba muy bien organizada. No sé si elegiste a Mia por sus buenas reseñas anteriores o no, pero intentaste ser un buen anfitrión para tus amigos, y eso es algo digno de elogio. A qué chicas ellos eligieron para probar?
Creo esta es el enlace por Lulu
Prefiero los fotos de Lulu en su anuncio antigo que usas en su reseña de ella. Los de ahorita son tonto y hacen que parezca demasiado jojven.
 
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EDAD: — 19 Años

LUGAR: — Calle 27 A #80-68 al frente de Palmar de Mayorca

CARA: — 7/10

CUERPO: — 8/10

Primera con la que estoy que tiene perforado los pezones. Las nalgas no están nada mal. Los senos esta muy bien del tamaño perfecto para apretar (Pelotas Antiestres). Algo de pancita pero no se nota en el encuentro.

SERVICIO:

¿Cómo empezamos?​

Como saben por mi anterior reseña, ya había estado en este lugar y la experiencia había sido bastante sorprendente con Lulu. La segunda vez que fui, por temas de logística jajaja, fui con mi compañero: él escogió a Lulu y yo escogí a Lupe. La experiencia volvió a ser muy buena; valió cada maldito centavo.

Con dos buenas experiencias encima, probablemente el error esta vez fue mío: la expectativa me ganó.

Por eso cuadré con unos panas, Max y Ange, para ir y que ellos pudieran experimentar algo parecido a lo que yo había vivido. Sin embargo, al final la experiencia fue completamente diferente.

El comienzo ya daba señales

Habíamos quedado en llegar a las 4:30, pero terminamos llegando alrededor de las 4:45. El problema no fue tanto la demora, sino que nos dejaron esperando y, durante un buen rato, no recibimos respuesta.

Ya estábamos prácticamente decididos a irnos para otro lugar. Primera señal de que, tal vez, hoy simplemente no era el día.

Nos parchamos en una esquina a decidir para dónde coger, pero Max ya les había escrito nuevamente para preguntar qué había pasado. Curiosamente, a él sí le respondieron —el mas chatarra pues jajajaja— y nos dijeron que todas estaban ocupadas, pero que si les dábamos un tiempo de espera podían recibirnos.

Decidimos esperar.

Entre las disponibles estaba Lulu, precisamente con quien había tenido mi primera experiencia en este mundo. Así que, en lugar de irnos para otro sitio, decidimos quedarnos. Incluso preferí no reservar a Lulu, porque quería que mis panas vivieran la experiencia tal como yo la había vivido la primera vez.

LA EXPERIENCIA ANTERIOR:

Al llegar, el saludo fue bastante amable y cálido. Ese tipo de recibimiento que de entrada te quita el temor de pensar: “Bueno, aquí me van a robar jajajaja”.
Pasamos a otro cuarto que estaba bien organizado, olía bastante bien, era fresco y tenía un ambiente agradable para esperar la presentación de las chicas.
Además, nos dieron una nucita de regalo. Algo es algo jajajaja. Y bueno... uno inmediatamente empieza a imaginar las posibilidades.

CONTINUAMOS

Hasta ahí, todo bien.

Yo incluso venía hablándoles a los muchachos sobre mi experiencia anterior y diciéndoles que tenían que vivirla. Básicamente estaba presumiéndole a Ange, porque él ya había tenido algunas experiencias bastante malas jajajaja.

Después de esperar unos minutos —que pasamos parchados en un local— finalmente llegó el momento de conocer cómo estaba la cosa.

La primera decepción

Al llegar, el saludo fue completamente normal, pero esta vez no nos hicieron pasar a la habitación donde anteriormente nos habían recibido. La presentación fue directamente en la sala, prácticamente al lado de la salida.

Y para rematar...

Lulu no estaba.

HÁGAME EL FAVOR.

Ya que estábamos ahí, ¿para qué irnos para otro lado? jajajaja. Entre una excusa y otra terminamos convenciéndonos de quedarnos y vivir la experiencia.

Viéndolo en retrospectiva, probablemente nos hubiera ido mejor haciendo caso a la primera señal y yéndonos para otro lugar, como Musa Erótica.

También cambió el servicio

Más allá del recibimiento y la presentación, también noté un cambio importante en lo que incluía el servicio.
Anteriormente eran dos encuentros; ahora era uno solo de 50 minutos (Ya hablando un poco se podian 2 de 25 minutos, jmmmmm).
Y aquí tengo una crítica personal: no entiendo mucho la lógica de estructurarlo de esa manera.

Cada persona tiene un ritmo diferente. Hay quienes pueden terminar rápidamente y otros que necesitan bastante más tiempo. Incluso alguien puede terminar en pocos minutos y después necesitar tiempo para recuperarse. Entonces, establecer rígidamente que el encuentro dura 50 minutos puede hacer que el cliente termine pagando por un tiempo que finalmente no disfruta.

Yo, personalmente, soy de los que intenta aprovechar toda la hora cuando la paga. Precisamente por eso, si el encuentro termina mucho antes, queda la sensación de haber perdido una parte importante del servicio.

Y aclaro algo: no estoy diciendo que uno pueda controlar completamente cuándo termina. Eso depende de cada persona y de la situación. Mi punto es simplemente que, si se está pagando por un tiempo determinado, uno espera que la experiencia permita disfrutarlo de principio a fin.

En este caso, incluso antes de llegar a los 30 minutos yo ya estaba pensando en irme.

Y los $230.000 pesan.

Para algunos puede ser menuda, pero para mí no lo es. Mucho menos cuando ya he conocido otros servicios que, por un precio similar o incluso inferior, actualmente considero mejores.

El encuentro

En cuanto al encuentro, hubo cosas buenas.
Los besos estuvieron ricos y el oral fue bastante bueno, algo que precisamente había sido uno de los puntos débiles de Lulu en mi primera reseña.
Pero también hubo varios aspectos que me dejaron bastante inconforme.

Sentí que la interacción era poco recíproca. Yo terminé quitándole toda la ropa, mientras que por su parte prácticamente no hubo iniciativa para ayudarme a quitarme la mía ni para hacerme sentir que estaba participando activamente en el encuentro.

Además, hubo un comportamiento que para mí fue particularmente incómodo: el celular.
En diferentes momentos terminó pendiente del teléfono. Incluso llegó a utilizarlo mientras ella estaba encima de mi.
Eso, sinceramente, corta completamente el ambiente.
Una cosa es que alguien tenga un día complicado, esté cansada o simplemente no se encuentre en su mejor momento. Eso lo puedo entender. De hecho, durante el encuentro se notaba que probablemente había tenido un día pesado y estaba bastante cansada.
Pero precisamente por eso me pregunto: si sabes que no estás en condiciones de dar un buen servicio, ¿vale la pena seguir trabajando ese día?

Porque al final el cliente está pagando precisamente por recibir una experiencia.
También hubo momentos en los que sentí poca disposición física. Ella misma parecía estar adolorida y cansada, y eso terminó influyendo bastante en el encuentro.

En resumen, el celular apareció varias veces, la energía era bastante baja y yo sentía que la otra persona estaba simplemente esperando que terminara el tiempo.
Y ahí está la gran diferencia con mis experiencias anteriores.
Con Lulu, incluso si había aspectos que podían mejorar, la experiencia general me había dejado pensando: “esto valió la pena y volvería”.
Esta vez no.

El remate

Y como si faltara algo para cerrar la historia...
Salgo y me encuentro a Ange en la sala, todavía más aburrido que yo.

El hombre ya había salido.

Y Lulu estaba ahí.

HÁGAMEEEEE EL FAVOR. JAJAJAJAJA.

Después de toda la espera, de decidir quedarnos precisamente esperando una experiencia parecida a la anterior y de tener la expectativa tan alta, terminar encontrándonos a Lulu después de que Ange ya había terminado fue prácticamente el remate perfecto para una experiencia que, desde el principio, parecía decirnos que ese día no era.

CONCLUSION: —​

No considero que haya sido una experiencia terrible en todos los sentidos. Hubo aspectos positivos y el trato inicial fue bastante bueno. Sin embargo, para mí el problema estuvo en la relación entre lo que pagué y la experiencia que recibí.

Al final, más allá del precio, uno espera recibir una experiencia acorde con lo que está pagando: sentirse atendido, disfrutar el encuentro y salir pensando que realmente valió la pena.

En esta ocasión no tuve esa sensación.
Y probablemente el mayor error fue comparar esta experiencia con las dos anteriores, porque aquellas habían dejado la vara bastante alta.
Así que, si me preguntan si repetiría, por ahora no.

Tal vez simplemente fue un mal día, una mala combinación de circunstancias o una experiencia que no salió como esperaba. Pero al final, uno reseña lo que vivió, y esta vez la experiencia sencillamente no estuvo a la altura de las anteriores.


MIA
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LULU
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Colega la reseña está muy bien estructurada dando el punto de vista personal y como lo llevo a muchas situaciones que pasan cuando se experimenta en este ámbito suerte pa la próxima
 
Muy buena la reseña, me gustó que esta muy diseñada y estructurada, incluso por momentos o hitos, lástima que fue una experiencia agridulce, más que estabas con los parceros. La próxima será mejor!
 
NOMBRE: — Mia

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ADICIONALES: Oral al natural 100K / Besos Apasionados 50K
TOTAL DEL SERVICIO: 180K + 50K = 230K

EDAD: — 19 Años

LUGAR: — Calle 27 A #80-68 al frente de Palmar de Mayorca

CARA: — 7/10

CUERPO: — 8/10

Primera con la que estoy que tiene perforado los pezones. Las nalgas no están nada mal. Los senos esta muy bien del tamaño perfecto para apretar (Pelotas Antiestres). Algo de pancita pero no se nota en el encuentro.

SERVICIO:

¿Cómo empezamos?​

Como saben por mi anterior reseña, ya había estado en este lugar y la experiencia había sido bastante sorprendente con Lulu. La segunda vez que fui, por temas de logística jajaja, fui con mi compañero: él escogió a Lulu y yo escogí a Lupe. La experiencia volvió a ser muy buena; valió cada maldito centavo.

Con dos buenas experiencias encima, probablemente el error esta vez fue mío: la expectativa me ganó.

Por eso cuadré con unos panas, Max y Ange, para ir y que ellos pudieran experimentar algo parecido a lo que yo había vivido. Sin embargo, al final la experiencia fue completamente diferente.

El comienzo ya daba señales

Habíamos quedado en llegar a las 4:30, pero terminamos llegando alrededor de las 4:45. El problema no fue tanto la demora, sino que nos dejaron esperando y, durante un buen rato, no recibimos respuesta.

Ya estábamos prácticamente decididos a irnos para otro lugar. Primera señal de que, tal vez, hoy simplemente no era el día.

Nos parchamos en una esquina a decidir para dónde coger, pero Max ya les había escrito nuevamente para preguntar qué había pasado. Curiosamente, a él sí le respondieron —el mas chatarra pues jajajaja— y nos dijeron que todas estaban ocupadas, pero que si les dábamos un tiempo de espera podían recibirnos.

Decidimos esperar.

Entre las disponibles estaba Lulu, precisamente con quien había tenido mi primera experiencia en este mundo. Así que, en lugar de irnos para otro sitio, decidimos quedarnos. Incluso preferí no reservar a Lulu, porque quería que mis panas vivieran la experiencia tal como yo la había vivido la primera vez.

LA EXPERIENCIA ANTERIOR:

Al llegar, el saludo fue bastante amable y cálido. Ese tipo de recibimiento que de entrada te quita el temor de pensar: “Bueno, aquí me van a robar jajajaja”.
Pasamos a otro cuarto que estaba bien organizado, olía bastante bien, era fresco y tenía un ambiente agradable para esperar la presentación de las chicas.
Además, nos dieron una nucita de regalo. Algo es algo jajajaja. Y bueno... uno inmediatamente empieza a imaginar las posibilidades.

CONTINUAMOS

Hasta ahí, todo bien.

Yo incluso venía hablándoles a los muchachos sobre mi experiencia anterior y diciéndoles que tenían que vivirla. Básicamente estaba presumiéndole a Ange, porque él ya había tenido algunas experiencias bastante malas jajajaja.

Después de esperar unos minutos —que pasamos parchados en un local— finalmente llegó el momento de conocer cómo estaba la cosa.

La primera decepción

Al llegar, el saludo fue completamente normal, pero esta vez no nos hicieron pasar a la habitación donde anteriormente nos habían recibido. La presentación fue directamente en la sala, prácticamente al lado de la salida.

Y para rematar...

Lulu no estaba.

HÁGAME EL FAVOR.

Ya que estábamos ahí, ¿para qué irnos para otro lado? jajajaja. Entre una excusa y otra terminamos convenciéndonos de quedarnos y vivir la experiencia.

Viéndolo en retrospectiva, probablemente nos hubiera ido mejor haciendo caso a la primera señal y yéndonos para otro lugar, como Musa Erótica.

También cambió el servicio

Más allá del recibimiento y la presentación, también noté un cambio importante en lo que incluía el servicio.
Anteriormente eran dos encuentros; ahora era uno solo de 50 minutos (Ya hablando un poco se podian 2 de 25 minutos, jmmmmm).
Y aquí tengo una crítica personal: no entiendo mucho la lógica de estructurarlo de esa manera.

Cada persona tiene un ritmo diferente. Hay quienes pueden terminar rápidamente y otros que necesitan bastante más tiempo. Incluso alguien puede terminar en pocos minutos y después necesitar tiempo para recuperarse. Entonces, establecer rígidamente que el encuentro dura 50 minutos puede hacer que el cliente termine pagando por un tiempo que finalmente no disfruta.

Yo, personalmente, soy de los que intenta aprovechar toda la hora cuando la paga. Precisamente por eso, si el encuentro termina mucho antes, queda la sensación de haber perdido una parte importante del servicio.

Y aclaro algo: no estoy diciendo que uno pueda controlar completamente cuándo termina. Eso depende de cada persona y de la situación. Mi punto es simplemente que, si se está pagando por un tiempo determinado, uno espera que la experiencia permita disfrutarlo de principio a fin.

En este caso, incluso antes de llegar a los 30 minutos yo ya estaba pensando en irme.

Y los $230.000 pesan.

Para algunos puede ser menuda, pero para mí no lo es. Mucho menos cuando ya he conocido otros servicios que, por un precio similar o incluso inferior, actualmente considero mejores.

El encuentro

En cuanto al encuentro, hubo cosas buenas.
Los besos estuvieron ricos y el oral fue bastante bueno, algo que precisamente había sido uno de los puntos débiles de Lulu en mi primera reseña.
Pero también hubo varios aspectos que me dejaron bastante inconforme.

Sentí que la interacción era poco recíproca. Yo terminé quitándole toda la ropa, mientras que por su parte prácticamente no hubo iniciativa para ayudarme a quitarme la mía ni para hacerme sentir que estaba participando activamente en el encuentro.

Además, hubo un comportamiento que para mí fue particularmente incómodo: el celular.
En diferentes momentos terminó pendiente del teléfono. Incluso llegó a utilizarlo mientras ella estaba encima de mi.
Eso, sinceramente, corta completamente el ambiente.
Una cosa es que alguien tenga un día complicado, esté cansada o simplemente no se encuentre en su mejor momento. Eso lo puedo entender. De hecho, durante el encuentro se notaba que probablemente había tenido un día pesado y estaba bastante cansada.
Pero precisamente por eso me pregunto: si sabes que no estás en condiciones de dar un buen servicio, ¿vale la pena seguir trabajando ese día?

Porque al final el cliente está pagando precisamente por recibir una experiencia.
También hubo momentos en los que sentí poca disposición física. Ella misma parecía estar adolorida y cansada, y eso terminó influyendo bastante en el encuentro.

En resumen, el celular apareció varias veces, la energía era bastante baja y yo sentía que la otra persona estaba simplemente esperando que terminara el tiempo.
Y ahí está la gran diferencia con mis experiencias anteriores.
Con Lulu, incluso si había aspectos que podían mejorar, la experiencia general me había dejado pensando: “esto valió la pena y volvería”.
Esta vez no.

El remate

Y como si faltara algo para cerrar la historia...
Salgo y me encuentro a Ange en la sala, todavía más aburrido que yo.

El hombre ya había salido.

Y Lulu estaba ahí.

HÁGAMEEEEE EL FAVOR. JAJAJAJAJA.

Después de toda la espera, de decidir quedarnos precisamente esperando una experiencia parecida a la anterior y de tener la expectativa tan alta, terminar encontrándonos a Lulu después de que Ange ya había terminado fue prácticamente el remate perfecto para una experiencia que, desde el principio, parecía decirnos que ese día no era.

CONCLUSION: —​

No considero que haya sido una experiencia terrible en todos los sentidos. Hubo aspectos positivos y el trato inicial fue bastante bueno. Sin embargo, para mí el problema estuvo en la relación entre lo que pagué y la experiencia que recibí.

Al final, más allá del precio, uno espera recibir una experiencia acorde con lo que está pagando: sentirse atendido, disfrutar el encuentro y salir pensando que realmente valió la pena.

En esta ocasión no tuve esa sensación.
Y probablemente el mayor error fue comparar esta experiencia con las dos anteriores, porque aquellas habían dejado la vara bastante alta.
Así que, si me preguntan si repetiría, por ahora no.

Tal vez simplemente fue un mal día, una mala combinación de circunstancias o una experiencia que no salió como esperaba. Pero al final, uno reseña lo que vivió, y esta vez la experiencia sencillamente no estuvo a la altura de las anteriores.


MIA
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LULU
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Cómo que 50 minutos hmmm
Descartado ese lugar😬😬
 
Chévere la reseña del colega 🤤 esa casa fue la primera que conocí en este mundo pero lo jodido es que cobra por cualquier cosita pero mala onda con lo negativo colega, suerte para la próxima, Salud 🍸
 
Lo siento, Patrick. Disfruté leyendo tu reseña, que estaba muy bien organizada. No sé si elegiste a Mia por sus buenas reseñas anteriores o no, pero intentaste ser un buen anfitrión para tus amigos, y eso es algo digno de elogio. A qué chicas ellos eligieron para probar?
Creo esta es el enlace por Lulu
Prefiero los fotos de Lulu en su anuncio antigo que usas en su reseña de ella. Los de ahorita son tonto y hacen que parezca demasiado jojven.
Ante todo ser un buen anfitrión. Y a mía la escogi porque si me pareció atractiva pero bueno ya que. Las fotos anteriores que usa Lulu se ve menos joven pero a algunos les gustan jóvenes jajaja cada quien
 
Muy buena la reseña, me gustó que esta muy diseñada y estructurada, incluso por momentos o hitos, lástima que fue una experiencia agridulce, más que estabas con los parceros. La próxima será mejor!
Exacto, al estar con los parceros la experiencia no terminó tan mal, pero eso sí la decepción queda para toda la vida
 
Chévere la reseña del colega 🤤 esa casa fue la primera que conocí en este mundo pero lo jodido es que cobra por cualquier cosita pero mala onda con lo negativo colega, suerte para la próxima, Salud 🍸
Lo malo para mí no es cobrar por cada cosita, lo malo es pagar por algo y que no valga la pena, sabiendo que el lugar no es malo pero al parecer ya está cayendo
 
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